Cerrá los ojos y jazzeá

Medir la cercanía con las pequeñas vibraciones de los tamborcitos. Acercar las pieles musicales. Extraerse la capa de problemas. Ser parte de un sonido que sale. Abrazarse de la melodía. Estallar de temperatura afiebrada. Extasiarse de movimientos corporales. Sacudir las agujas clavadas en el tiempo. Llenarse de percepciones sensoriales. Mutar con ese misterio lenguaje. Anuncios Continúa leyendo Cerrá los ojos y jazzeá